
Bueno Blanco, Fritzler, Pizarro y Salcedo algo hicieron para ganar.
Parece que hemos Vuelto!!!!!!
El fútbol está lleno de frases hechas. Una de las más célebres es la que dice que “los grandes jugadores se ven en los grandes partidos”. Y él, este pequeño gigante de 1,68, se hizo cargo del fútbol de un Lanús que no tenía otro resultado que conseguir en su visita a la casa de Blooming. El hombre en cuestión es Sebastián Blanco, que fue el mejor jugador de la quinta semana de la Copa Santander Libertadores (CSL).
El conjunto dirigido por Luis Zubeldía viajó rumbo a Santa Cruz de la Sierra sin margen de error, luego de las dos primeras derrotas en el certamen y sabiendo que más tarde se enfrentarían los dos punteros del Grupo 4 de la CSL.
El volante creativo habló con Conmebol.com y dio el significado que tiene esta victoria para el conjunto granate: “Hacía rato que no ganábamos en la Copa como visitante y hacerlo de la manera que lo hicimos obviamente es mejor para nosotros porque mostramos un poco del fútbol que podemos tener. Además ayer el gol a los ocho minutos nos shockeó un poco pero nos repusimos rápido y cuando se abrió el partido pudimos desequilibrar con nuestras individualidades”.
La tranquilidad de un triunfo clave para su equipo, es la misma que a la hora de analizar el partido: “Fue el mejor partido que jugamos en lo que va del año, no estábamos siendo precisos en ataque ya que no aprovechábamos las oportunidades que se nos presentaban y fuimos sólidos en defensa”. Y también tuvo tiempo, de analizar a Blooming: “Creo que se desprotegieron mucho abajo, aprovechamos los espacios y capitalizamos las oportunidades. Además a ellos su gente le terminó jugando en contra cuando las cosas no le salían”.
Gran institución y en el mejor momento de su historia, Lanús tiene una cuenta pendiente que es hacer una buena Copa Santander Libertadores: “La inexperiencia es clave en este tipo de competencias, el respeto que le tienen a los equipos que están siempre es muy importante. A nosotros nos costó un poco por todo. Es la tercera copa para la mayoría del plantel ”.
Quien fuera pieza clave de la única conquista que tiene el club del Sur del Gran Buenos Aires en el fútbol argentino (Apertura 2007), explique los motivos de las derrotas en sus dos primeras presentaciones: “Contra Libertad fue un partido muy peleado en el que ellos abrieron el marcador y se terminaron quedando con el triunfo. Mientras que con Universitario si bien no jugamos un gran partido, la verdad creo es que no merecimos perder porque jugamos bien . Pero igual no lo hicimos de la manera que lo sabemos hacer. En la Copa el nivel es muy parejo y gana el que mejor aprovecha las pequeñas fallas que puede tener el rival”.
A pesar de la victoria, Lanús marcha tercero con tres unidades, y se encuentra a cuatro de los líderes. A la hora de hablar como ve las posibilidades de su equipo Blanco no duda un instante: “Nosotros vamos a pelear hasta el final, tenemos equipo para hacerlo. Es clave hacernos fuertes de local, conseguir los seis puntos ante Blooming y Universitario y esperar que los otros pierdan puntos. Pero sin duda creo que el partido que definirá nuestro futuro será en Paraguay ante Libertad”.
A pesar de ser un volante con bastante gol, ‘Blanquito’ no se caracteriza por tener muchos tantos de cabeza: “No es muy común que haga goles de cabeza, no recuerdo que haya metido alguno antes. El de ayer fue el empate, fue una jugada que empezó Erramuspe, me la dio y yo le di un pase a Velázquez que como vino tiro el centro y yo que entraba al área me encontré con la pelota en mi cabeza”.
Ya tuvo la suerte de vestir la camiseta celeste y blanca de la Selección Argentina. Fue en un amistoso de la Selección ‘Local’ ante Panamá. Sus sensaciones son únicas para ese momento de su carrera: “Fue junto con el título lo mejor que me pasó en mi carrera. Son cosas únicas. Está la expectativa Todo jugador sueña con estar en la Selección y encima que el técnico sea Diego Maradona”. Es que Maradona vio en él lo mismo que ven la gente que lo ve desplegando su talento en los estadios de Argentina y de toda Sudamérica.
http://www.conmebol.com/conmebol/mainMedia.html?id=14582&viewpage=%27full%27
SANTA CRUZ DE LA SIERRA, Bolivia (Télam).- La prensa boliviana coincidió hoy en destacar el contundente triunfo de Lanús, por 4 a 1, ante Blooming por la Copa Libertadores, y consideró que el equipo local, que prácticamente quedó eliminado del certamen, fue "pisoteado" y "humillado" por el Granate.
Además, los medios señalaron que los hinchas de Blooming insultaron a sus jugadores tras la aplastante derrota y pidieron la renuncia del técnico argentino Víctor Hugo "Copito" Andrada.
El diario El Deber , de Santa Cruz de la Sierra, comentó que "el equipo celeste no pudo reponerse de la goleada que le propinó hace una semana Libertad de Paraguay en Asunción (4-0)" y enseguida destacó que "los argentinos reviven en el campeonato".
"La academia cruceña fue mezquina en su fútbol, tal vez más que ante Universitario (2-1), y ahora sólo las matemáticas y un milagro la podían hacer pasar a la otra instancia del torneo internacional", agregó el periódico.
A su turno, El Mundo tituló "Otro bochorno en casa", para agregar que "Blooming dio continuidad a un pobre nivel futbolístico y esta vez fue vapuleado por Lanús, equipo que realizó un despliegue físico para destruir cualquier intento del rival".
El Diario , de La Paz, publicó que "la decepción llegó al Tahuichi vía Blooming, que no convence ni de local ni de visitante".
"La virtud de los argentinos de Lanús estuvo en no atemorizarse con el tanto convertido por el rival y buscó el dominio de la mitad de la cancha hasta conseguir su objetivo", analizó.
En tanto, La Razón consideró: "Blooming sufre otro revés copero y tiene un pie fuera. Ingresó desde anoche en terapia intensiva en la Copa Libertadores, luego de sufrir su tercera derrota en el certamen".
http://www.canchallena.com/1237498-elogios-de-la-prensa-boliviana-a-lanus
Parecía posible. Sabíamos que la situación era difícil y que el clásico nos encontraba en nuestro peor momento en años, mientras Banfield llegaba con la autoestima por las nubes. Era una parada difícil para Lanús pero a la vez era una oportunidad inmejorable para salir del profundo pozo futbolístico en el que hemos caído. Las buenas performances ante Huracán en el complemento y ante Boca en el primer tiempo están aun frescas en la memoria. Pero más potentes y preocupantes eran las otras señales, la dolorosa derrota del equipo muleto ante Argentinos, y la pobre actuación ante Libertad que terminó también en derrota indiscutible. Por eso, aun sin generar peligro, el arranque granate en Peña y Arenales resultó auspicioso, dominando a Banfield sin pasar sobresaltos hasta el minuto cuarenta de la primera etapa. Sin jugar bien, pero metidos y concentrados, poniendo pierna fuerte y corriendo con orden, con humildad y sacrificio Lanús parecía comenzar la recuperación futbolística con un trabajo correcto en líneas generales, con Pizarro y Pelletieri como figuras. Sin embargo, desde el arranque nomás del complemento, el Grana no volvió a ser el mismo y Banfield lo arrolló. Del entretiempo volvió distraído, poco solidario, sin confianza, sin orden, sin ideas, una imagen que viene entregando con alarmante frecuencia. El pitazo final de Baldassi terminó con el suplicio, con dos menos por las expulsiones innecesarias de Castillejos y Grana ya nada bueno podía pasar.
En los últimos años el Grana fue feliz, y nuestra gloria, significó el drama para el Taladro. El título de Campeón, y el reconocimiento casi absoluto del mundo del fútbol, habían puesto a Portell contra las cuerdas, a punto tal que solía verse un trapo más que elocuente en las tribunas banfileñas: “Lo único que te envidio son los dirigentes” decía a modo de queja contra su propia conducción, la bandera tantas veces exhibida por los hinchas de Banfield. Sin embargo, en el último año las cosas iban a cambiar, y vaya de qué manera.
Antes de concluir el ciclo de Ramón, e inaugurando una estrategia inédita en cuanto a la formación de los cuerpos técnicos, Zubeldía fue designado como entrenador del primer equipo, mientras Gabriel Schurrer se hacía cargo de la quinta división, a la vez que se anotaba primero en la línea sucesoria, prevista para cuando se fuera Zubeldía. La estrategia poco tiene de casual: Lanús necesita técnicos del club, consustanciados con las condiciones de un plan formativo que por entonces nadie cuestionaba. Promover y formar valores propios, depositando las energías en el fútbol amateur. Así se consagraron Romero, Gioda, Archubi, Leto, Fabbiani, Lautaro, Valeri, y el Toto Salvio, jugadores que han dejado su recuerdo vistiendo la camiseta del club, y que al ser transferidos, reportaron un dinero que permite asegurar que por dos años al menos, el club no tendrá apremios financieros. Desde su asunción, Zubeldía fue funcional a ese plan. A igual nivel, primero los pibes del club. El joven técnico debutante se mostró eficiente, trabajador, resoluto. Y además, muy seguro de sí mismo. “Voy a cambiar la manera de jugar, vamos a jugar de contraataque” dijo a modo de presentación, y aun hoy recuerdo la sorpresa que causó entre los periodistas partidarios que lo escuchamos de sus propios labios. Allí propusimos un intento de discusión franca y respetuosa entre nosotros y el técnico. Su idea no cerraba, y tampoco se plasmaba en la cancha. Con las opiniones radicalizadas, Zubeldía empezó a poner obstáculos entre los que expresábamos una mirada crítica acerca de su nueva estrategia. No contestar los mensajes, prometer atender a determinada hora el teléfono y luego no hacerlo, o hacernos esperar dos horas al sol para realizar una entrevista en condiciones incómodas fue moneda corriente. Y así, el diálogo dejó de ser posible, y las opiniones críticas pasaron a ser consideradas por los hinchas como muestra de despecho.
En tanto, el equipo cosechaba puntos. Con el Pepe y Salvio, con Blanquito, con el mejor Salomón, Lanús fue muy poderoso en ataque, pero nunca fue sólido. Jugando al golpe por golpe fue vulnerable defensivamente, fue largo, fue muy irregular. Y también resultó muy flojo en el juego aéreo, ilógico en los cambios y se fue empecinando para sostener en el tiempo, ideas de escasa efectividad. Del juego corto de Ramón ya no quedaba nada, pero aun así, gracias al nivel de sus notables individualidades, el equipo de Zubeldía fue animador del Apertura 2008, y estuvo a cinco minutos de ser campeón en el Clausura 2009. No obstante, jamás fue sólido.
El Apertura 2009 trajo la crisis futbolística que se veía venir, y que se acentuó con Banfield Campeón. Y el inicio del presente Clausura trajo la confusión total. Dirigentes e hinchas coincidieron que la solución pasaba por conseguir tres refuerzos de calidad. La historia es conocida: los refuerzos no llegaron y la bronca estalló. Muchos piensan que esa es la causa de nuestros males. Y otros, observando el resultado que le dieron a Racing sus grandes refuerzos, empiezan a pensar que la estantería futbolística montada por Zubeldía sobre bases muy endebles finalmente se desmoronó, y son muchos los cañones de la ira granate que empiezan a poner al técnico en la mira, cuando todavía queda demasiado por jugar.
En el fútbol argentino, es sabido, los fusible suelen ser los entrenadores. Y Zubeldía es un muchacho inteligente y sabe que pese al respaldo dirigencial, su continuidad peligra. Aun le quedan tres compromisos muy difíciles en condición de visitante, dos de ellos por
Es muy fácil tomar distancia y no participar, señalando a uno y a otro lado, buscando culpables. Es muy fácil exigir tal o cual comportamiento cuando el que decide es otro. Es muy fácil creerse el dueño de la verdad, cuando los que opinan igual son mayoría. Mejor será que todos nos bajemos del pedestal de la verdad y pongamos los pies sobre la tierra, que es el lugar del mundo donde mejor se observan, tanto el cielo, como el infierno tan temido.
por Marcelo Calvente